Asignatura Virtual: La Persona y su Acción

"El hombre se supera a si mismo infinitamente, porque siempre esta en camino a la plenitud".

Blas Pascal















EL PROBLEMA DE LA AUTENTICIDAD 

"Cuando intentamos vivir de una manera poca auténtica, siempre somos nuestra primera victima, ya que, en definitiva, el fraude va dirigido contra nosotros mismos".

Nathaniel Branden




LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO DE IMANUEL KANT

"No hay ninguna razón por la que no se pueda enseñar a un hombre a pensar".
Frederic Skinner




LA CONCEPCIÓN DEL SER HUMANO – PERSONA

Rvdo P. Juan Roger Rodríguez Ruiz 

 ¿Qué es el hombre? ¿Qué somos? Aquí está la clave, son preguntas a las que ha intentado contestar la filosofía a lo largo de su historia, siendo de gran trascendencia su respuesta para la ética filosófica. De hecho, la concepción antropológica se encuentra siempre en la base de cualquier teoría ética. El criterio que mantengamos sobre lo que es ser hombre es necesario a la hora de desarrollar la fundamentación de la ética. En los cimientos de cualquier teoría de ética filosófica,  se hallarán unos presupuestos razonables entre los que necesariamente se encontrará lo que denominamos antropología filosófica.

1.   Planteamiento del problema: En la actualidad nos encontramos con el difícil problema de delimitar conceptualmente la realidad de la vida humana. Cuál es el criterio de lo humano. Cuándo podemos afirmar que estamos ante una realidad propiamente humana y cuándo dejamos de estarlo. Cuándo se comienza a ser humano y cuándo se deja de serlo. Al hablar de vida humana hemos de poner especial atención en "lo humano" de la vida, en lo específicamente humano. Es indudable que un cigoto tiene vida y que un individuo en situación de muerte encefálica también está vivo, paradójicamente. Pero lo que aquí nos importa no es si hay o no vida, eso se da por sentado, sino si hay vida específicamente humana, vida que cumpla unos criterios mínimos de "humanidad".

2.   Argumentación: Al planteamos este problema, en su discusión, podemos utilizar básicamente tres términos: "persona", "ser humano" e "individuo de la especie humana". Los argumentos permiten distinguir si estos términos ¿Son sinónimos? si ¿Todas las personas son seres humanos? o ¿Todos los seres humanos son personas? y finalmente si ¿Todo individuo de la especie es persona?

a.   En la antigüedad clásica: El término persona en griego significaba la "máscara" que se ponían los actores en las tragedias para representar un personaje y que abocinaba la  voz del actor. Persona es el personaje, el actor enmascarado es alguien "personado", personatus. Este mismo significado pasó posteriormente al latín.

b.   En el cristianismo: Parece ser que los griegos no tuvieron una idea de la persona en cuanto a la "personalidad humana". Dicha concepción se inicia en el cristianismo, elaborándose en un primer momento en términos teológicos. Fueron los teólogos que elaboraron los dogmas del Primer Concilio de Nicea, en 325, los que inicialmente dan forma a este concepto. La cuestión nuclear del debate fue la relación entre "naturaleza" y "persona" en Cristo. El Concilio se manifestó tanto contra los que atribuían a Cristo una sola "naturaleza", como contra los que le negaban una "naturaleza" human. Se estableció que Cristo tiene una doble naturaleza, la divina y la humana, pero tiene sólo una persona, la cual es única e indivisible. La idea de "persona" religaba en Cristo lo humano y lo divino.
En el Concilio de Éfeso, el año 431, se afirmó la "unión hipostática".  Entendida como la naturaleza del Verbo, transformada, se hizo carne; pero que no se transmutó en el hombre entero, compuesto de alma y cuerpo; sino, más bien, que habiendo unido consigo el Verbo, según hipóstasis o persona, la carne animada de alma racional, se hizo hombre de modo inefable e incomprensible y fue llamado hijo del hombre.
Como se puede observar, se introdujo el término hipóstasis en esta difícil cuestión. Hipóstasis significa "substrato", "supuesto", y había sido utilizado a veces como sinónimo de ousía y otras con un significado distinto.
En cambio el término "persona" en griego aludía a algo sobrepuesto a la pura y simple individualidad. Hipóstasis haría referencia a algo "infrapuesto" y persona a algo "sobrepuesto".
Otros autores, como el neoplatónico Plotino (205-270), le dieron otro significado. Plotino llama hipóstasis a las tres substancias inteligibles: lo Uno, la Inteligencia y el Alma del Mundo. Lo Uno, o el "primer Dios", da origen por contemplación a la segunda hipóstasis, la Inteligencia, y ésta da origen a la tercera hipóstasis o Alma del Mundo. Para este autor "engendrar" significa "emanar". Los principios no se mueven, permanecen inmóviles engendrando hipóstasis. Cada una de las hipóstasis ilumina la hipóstasis inferior.
San Agustín (354-430) fue uno de los primeros autores que desarrolló la noción de persona para poder referirse tanto a la Trinidad como al ser humano. En De Trinitate se refiere a las Personas divinas introduciendo la noción aristotélica de relación que le sirve para subrayar el ser relativo a sí mismo de cada Persona divina, por lo que hay efectivamente tres Personas y no una sola. Acuña la noción de experiencia personal, una experiencia diferente a las demás en la que le va a la persona su propia personalidad, enfocándose la idea de persona en este autor desde la "intimidad", lo que le permite hacer de la relación consigo mismo una relación concreta y real.
Boecio (480-524) es uno de los autores fundamentales en el desarrollo de la noción de persona y su definición fue recogida por la mayoría de los filósofos medievales. En el capítulo 111 de Liber de persona et duabus naturis, define Persona est naturae rationalis individua substancia ("La persona es una substancia individual de naturaleza racional"). La persona es un modo de la substancia, el modo racional, hipóstasis racional. En la concepción de Boecio, la persona, hipóstasis, es una substancia que existe por derecho propio y es perfectamente "incomunicable". Su nota distintiva es la propiedad (el ser de la persona es un ser suyo). Hemos de destacar el naturalismo que subyace a la concepción de persona de este autor, el hombre es una substancia individual, como el resto de las substancias de los seres naturales, es decir, es un ser natural que tiene como característica, como diferencia específica, su naturaleza racional peculiar. La racionalidad es un modo de la substancia y por tanto algo interior a ella misma.

c.   En la Edad Media
San Anselmo (1035-1109) comparte la noción de persona de Boecio, aunque matiza la diferencia entre substancia y persona; la persona, como una naturaleza racional individual y la substancia, con respecto a individuos que generalmente subsisten en la pluralidad.
Santo Tomás (1225-1274) señala que el individuo se encuentra en el género de la substancia; la substancia se individualiza por sí misma, pero los accidentes se individualizan por el sujeto, que es la substancia. Por lo que las substancias individuales reciben un nombre particular, el de hipóstasis o substancias primeras.
Para Occam (1298-1394) la persona es una substancia intelectual completa que no depende de otro supuesto. Es un supuesto intelectual cuya naturaleza individual es completa.
Ricardo de San Victor (¿?-1173), en su De Trinitate, destaca su "relación" y su "originarse"; este autor distingue entre sistere que consiste la naturaleza y el ex-sistere, el "venir de" u "originarse de" en que consiste el ser persona. Persona es intellectualis naturae incommunicabilis exsistentia, ("Persona es existencia incomunicable de naturaleza intelectual").

d.   En el Renacimiento y la Modernidad
En el Renacimiento el hombre deja de contemplarse como parte de la naturaleza para ser considerado el dueño y señor de ella. Ser persona era estar por encima de la naturaleza, ser libre frente a ella y tener una dignidad que no tienen los seres naturales. Por ejemplo,
Pico della Mirandola (1463-1494) afirma que la dignidad del hombre es haber sido creado para contemplar la naturaleza y elegir libremente la clase de persona que quiera ser.
Descartes, en una actitud dualista de enfrentamiento a la naturaleza, concibe la persona como una materia pensante, opuesta a la materia extensa que constituye la naturaleza.
Leibniz (1646-1716) afirma: “la palabra "persona" conlleva la idea de un pensante e inteligente, capaz de razón y de reflexión, que puede considerarse a sí mismo como el mismo, como la misma cosa, que piensa en distintos tiempos y en diferentes lugares, lo cual hace únicamente por medio del sentimiento que posee de sus propias acciones”.
Hasta la Modernidad la concepción de la persona se basaba fundamentalmente en conceptos metafísicos y teológicos, pero a partir de ese momento se introducen además elementos psicológicos y éticos.
Kant, en la persona como ser moral; define la persona como "la libertad e independencia respecto del mecanismo de toda la naturaleza, considerada a la vez como la facultad de un ser sometido a leyes propias, es decir, a leyes puras prácticas establecidas por su propia razón". La persona es para Kant "la libertad de un ser racional bajo leyes morales", leyes que se da a sí mismo el ser racional (pero no son arbitrarias). La persona es un fin en sí mismo y no puede ser sustituida por otra.
 Autores como Alasdair MacIntyre han criticado ferozmente esta concepción liberal y sus consecuencias, como que la subjetividad individual parezca en la actualidad el último referente de la política, la ética y la ciencia.

e.   En el siglo XX
El concepto de persona ha ido experimentando cambios muy importantes, fundamentales, sobre todo en dos aspectos, el aspecto estructural y en lo que se refiere a sus actividades.
Max Scheler en su obra "El formalismo en la ética y la ética material de los valores" escribe: "La persona es la unidad de ser concreta y esencial de actos de la esencia más diversa, que en sí antecede a todas las diferencias esenciales de actos (y en particular a la diferencia de percepción exterior íntima, querer exterior e íntimo, sentir, amar, odiar, etc., exteriores e íntimos). El ser de la persona "fundamenta" todos los actos esencialmente diversos".
E. Mounier, padre del personalismo comunitarista, no da en toda su obra una definición de "persona", sino que aborda la cuestión de una manera circular, describiendo una serie de intuiciones y rasgos de la esencia de lo personal. En el personalismo sólo se definen los objetos exteriores al hombre, el ser personal no puede ser definido por nada, es él quien define y delimita a todo lo que no es persona. La persona no es un objeto y no puede ser tratado como tal.
F. Torralba desarrolla la noción de persona como una estructura pluridimensional. Siguiendo a Laín Entralgo.  Define a la persona como una estructura, ya que es una totalidad unitariamente configurada y ejecutara de actividades también unitarias. Los elementos estructurales de la persona humana forman un sistema integrado por varios subsistemas. La persona es unidad psicoorgánica y por tanto se compone de dos subsistemas, el orgánico y el psíquico.

f.   En la bioética contemporánea: Dentro de la bioética es necesario destacar a dos autores por las concepciones peculiares que proponen: H.T. Engelhardt y P. Singer.
Engelhardt comienza introduciendo una distinción problemática entre ser humano y persona, al menos como él entiende ambos conceptos.  Las personas, no los seres humanos, son especiales. Los seres humanos adultos competentes tienen una categoría intrínseca moral mucho más elevada que los fetos humanos o que incluso los niños pequeños.
Para este autor la persona tiene conciencia de sí misma, es racional, libre de elegir y posee un sentido de preocupación moral. Y ser humano es simplemente el que pertenece a la especie Horno sapiens. Para Engelhardt es central el concepto de persona porque éstas tienen una importancia especial en las discusiones éticas, tienen derechos morales de tolerancia y no pueden ser utilizadas sin su permiso, lo que las capacita para desempeñar un papel en la comunidad moral. En cambio, pertenecer a una especie concreta no tiene importancia en términos morales seculares generales, no le hace merecedor de ningún respeto especial.
Singer afirma que hemos de preguntamos qué queremos decir con términos como "vida humana" y "ser humano". El término ser humano tiene dos significados distintos. Podemos usado como equivalente de la expresión "miembro de la especie Horno sapiens" y dependerá de la naturaleza de sus cromosomas. Sin embargo, existe otro uso del término "ser humano". Este segundo sentido del término lo encontramos en un ensayo escrito por el teólogo Joseph Fletcher en 1972. Fletcher compuso una lista de "indicadores de humanidad" que luego veremos. Singer usa el término "miembro de la especie Horno sapiens" para referirse al primer sentido del término "ser humano", el sentido estrictamente biológico, y reserva el término "persona" para el segundo significado.
Si por persona entendemos un ser racional y auto consciente, podría haber personas que no son miembros de nuestra especie y miembros de nuestra especie que no son personas. Se apoya en la famosa definición de Locke: "Un ser pensante inteligente, que tiene razón y capacidad de reflexión, y que puede considerarse a sí mismo como sí mismo, el mismo ser pensante, en diferentes tiempos y lugares”. La incorrección moral de causar dolor o quitar la vida no puede depender de la especie biológica a la que pertenece un determinado ser. Los datos biológicos que establecen los límites de una especie carecen de significado moral. Pero seguimos confiriendo un estatuto privilegiado a la sola pertenencia a la especie Homo sapiens, incurriendo injustificadamente en el especieísmo. La mera pertenencia a la especie humana no confiere ningún privilegio especial a la hora de aplicar el principio de igual consideración de intereses que propone Singer.

Este autor afirma que se pueden aducir cuatro argumentos para sostener que la vida de un ser personal tiene un valor superior a la de otros seres sensibles. A saber:

a.     El argumento del utilitarismo clásico
b.     El argumento del utilitarismo de preferencias
c.     El argumento del derecho a la vida
d.     El respeto por la autonomía personal.

g.   El Ser Humano: Joseph Fletcher "plantea que conceptos como humano, hombre y persona necesitan ser operativos y para ello han de ser especificados, aclarados. La ética es racional, es una reflexión crítica y no meramente visceral y afectiva, por lo que a la hora de tomar decisiones morales son importantes los argumentos basados en estos conceptos. Fletcher propone una lista de "criterios de humaneidad", él no utiliza el término persona, quince criterios positivos y cinco negativos.
Los criterios positivos propuestos son:
            Inteligencia mínima: coeficiente intelectual superior a 20
a.         Autoconciencia
b.        Autocontrol
c.         Sentido del paso del tiempo
d.        Sentido del futuro (capacidad de proyectar)
e.         Sentido del pasado
f.         Capacidad de relacionarse con otras personas
g.         Preocupación por los demás
h.        Comunicación
i.          Control de la existencia
j.         Curiosidad
k.         Capacidad de cambio
l.          Equilibrio entre racionalidad y sentimiento
m.        Idiosincrasia
n.         Función neo-cortical
 
Los criterios negativos son:
a.     El hombre no es anti-artificial.
b.     El hombre no es esencialmente padre o madre .
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